¿Cuál es el funcionamiento?

  • Las personas que visitan La Maison buissonnière son recibidas por el equipo a cargo.
  • El nombre del niño se escribe en el pizarrón para dejar bien en claro su paso por este lugar de socialización.
  • Los miembros del equipo ofrecen una presencia profesional y su disponibilidad a niños y adultos. Acompañan al niño en su llegada y al momento de irse, además cuidan que la jornada se desarrolle en el respeto de las reglas elaboradas de acuerdo a las bases teóricas que constituyen los orígenes de La Maison buissonnière.
  • Los padres, si así lo desean, pueden compartir sus preocupaciones y preguntas con los miembros del equipo. El adulto que acompaña a un niño es en todo momento responsable de él. Sin embargo, se le invita a permitirle que vaya al encuentro de otros niños y que explore el lugar, estando siempre disponible y presente en lo que experimenta.
  • No hay actividades organizadas, ni para los padres ni para los niños. Se privilegia la espontaneidad y la improvisación para el descubrimiento del lugar, las reglas, los juegos, el material disponible y el encuentro con los demás. Así, se ofrece un espacio de expresión a sus intereses.
  • Dividido en diferentes áreas de juego, el espacio físico, por la presencia de fronteras exteriores, le facilita la interiorización de límites y prohibiciones desde una edad temprana.